Mostrando las entradas con la etiqueta promesa. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta promesa. Mostrar todas las entradas

miércoles, noviembre 09, 2011

Reconsiderando la vida

Salmos 90:12: Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.


El tema de conversación en la última semana ha sido la muerte. Ya sea por tradición, por costumbre, o por negocio, la gente “celebra” la muerte” para mi esta es una oportunidad para valorar de nuevo algo más importante que la muerte,  reconsideremos la vida. 

La muerte nos pone a todos en el mismo nivel.  

Dos momentos nos unen a todos los humanos, el nacimiento y la muerte, sin importar la raza, el color de piel, el estatus social o económico, cada ser humano tiene esos dos momentos: tiempo de nacer y tiempo de morir (Ecc. 3:2), o como bien dice un dicho. “La vida es como un juego de ajedrez, al final de la partida, el peón y el rey vuelven a la misma caja”

El anuncio del nacimiento de un niño nos alegra, es motivo de felicitación, es una forma de continuar la esperanza de la familia y de la sociedad. El anuncio de una muerte nos entristece, acongoja y motiva a la reflexión.

La Biblia nos enseña a valorar la vida y considerar la muerte como parte de un camino en el cual todos andamos.

Hoy reconsideraremos la vida y el propósito que Dios tiene para cada uno.

domingo, agosto 02, 2009

40 días de oración y ayuno-día 12

Ayuda

Cuando el Rey Josafat se enfrentó a una de las mayores crisis de su vida, sintió miedo, pero no lo pensó dos veces, lo primero que hizo fue  buscar a Dios y luego proclamar ayuno para pedir la ayuda de Dios. (2 Crónicas 20:3)

Todo el pueblo de Judá, niño y adultos  se reunieron en el templo para buscar al Señor; Josafat se pone en pié en medio de la iglesia y hace una oración reconociendo el Señorío de Dios, pidiendo su intervención en la crisis y aceptando: “no tenemos fuerzas”

“Oh Dios nuestro, ¿no los juzgarás? Porque no tenemos fuerza alguna delante de esta gran multitud que viene contra nosotros, y no sabemos qué hacer; pero nuestros ojos están vueltos hacia ti.” (2Cr 20:12) ¿Hay esa actitud en nosotros en momentos de crisis?

Dios respondió a la oración y ayuno. Les dio una promesa a través de uno de los levitas: y dijo: .."No temáis, ni os acobardéis delante de esta gran multitud, porque la batalla no es vuestra, sino de Dios. (2Cr 20:15), aún más les da instrucciones: "No necesitáis pelear en esta batalla; apostaos y estad quietos, y ved la salvación del SEÑOR con vosotros, oh Judá y Jerusalén." No temáis ni os acobardéis; salid mañana al encuentro de ellos porque el SEÑOR está con vosotros. (2Cr 20:17)

Cuando en oración y ayuno reconocemos nuestra necesidad de ayuda, Dios responde con todo su poder y pelea por nosotros. Amen

jueves, enero 01, 2009

Termina la carrera con gozo.


Se acabó, el 2008 es ya parte de la historia. Gracias a Dios seguimos aquí. Y la promesa de Dios a Jacob se hace realidad en nuestra vida:

He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que vayas y te haré volver a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he prometido. Gen 28:15
Dios nos llevó y trajo de muchos lugares, de Maui a la ciudad de Mexico, de la sala de conferencias en Guadalajara al ejido de Casa Blanca, y nos llevó de la carpa en el Campamento al taller en el cybercafé , no hizo gozarnos del nacimiento de nuevos miembros de la familia y también enfrentar la tristeza de la despedida final de un tio amado, enfrentamos así mismo la enfermedad, el accidente de Hanna, y nos alegramos en la graduación de la Maestría, nos permitió deleitarnos con el gozo de ayudar al necesitado y de traer palabras de consejo y guía.

El año que empieza ya, llega con una agenda muy apretada, con nuevos proyectos, con muchos retos y con un nuevo deseo de servir a Dios por medio de nuestro ministerio y también con el trabajo.
La última semana del año la pasamos en una convención de jóvenes esforzadores en Tabasco, la cual me hizo recordar la promesa que le hice a Jesús cuando tenía apenas 15 años "Confiando que el Señor Jesucristo me ayudará , Prometo que procuraré hacer todo lo que él quiera que yo haga...."
Desde entonces él se ha encargado de que no olvide esa promesa y cada vez que me siento tentado a dar marcha atrás, a dejar el ministerio juvenil, a dejar de trabajar con y por la juventud, la promesa viene a mi mente y renueva mi confianza en que no soy yo, ni son mis fuerzas, ni mis capacidades, ES POR ÉL. Es Jesús quien me sostiene, me ayuda, me prepara y también me levanta si caigo. Es Jesús quien me enseña, quien me inspira y también quien me reprende. Es Jesús quien me corrige, me dirige y quien me sostiene de la mano. Estoy seguro que con Jesús es posible, sin él, no soy nada.

En este año deseo mantenerme unido a Cristo, y se que tu también puedes hacerlo. Vendrán días dificiles, tiempos de prueba, te sentirás tentado a claudicar, a tirar la toalla e incluso tendrás temor de perder tu vida. Yo también pasé por ello y por eso un día escogí este versículo como el lema de mi vida:
"Pero en ninguna manera estimo mi vida como valiosa para mí mismo, a fin de poder terminar mi carrera y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio solemnemente del evangelio de la gracia de Dios". Hechos 20:24

Si mi vida es como una carrera, entonces un año que termina es como una vuelta más a la pista, solamente un vuelta más, todavía queda mucho por recorrer, pero se qué es posible terminar la carrera, hacerlo con gozo y dar testimonio de la gracia de Dios. Espero que tu también lo hagas.

Bendiciones