viernes, agosto 07, 2009

40 días de oración y ayuno – día 17

Malas noticias

Hoy día es mas fácil escuchar malas noticias que buenas noticias. ¿Cómo reaccionamos ante ellas? La mayoría de la gente se ha acostumbrado a las malas noticias que ya no siente nada, no hace nada, solo escucha.

Cuando Nehemías recibió malas noticias acerca de sus hermanos que quedaron en Jerusalén, no se cruzó de brazos, por el contrario sintió dolor por la situación de su pueblo; fue e hizo luto, oró y ayunó por algunos días ( Nehemías 1:4), ¿y eso fue todo? No.

Era tan dolorosa su experiencia y tan profunda su preocupación que su rostro no podía ocultar su pesadumbre y un día el Rey (su jefe) le preguntó la razón de su semblante, en ese instante Nehemías oró a Dios y le contó al Rey el motivo de su tristeza, pero hay más… también le confió sus planes y le pidió permiso para ir y REEDIFICAR la ciudad!… ! Qué atrevimiento!, pero observemos la respuesta del Rey.. le dio todo lo que pidió “Y el rey me lo concedió todo porque yo contaba con la bondadosa ayuda de mi Dios” .(Nehemías 2:8)

El secreto del éxito de Nehemías no estuvo en su planes y sus estrategias sino en su entrega y confianza en la bondadosa ayuda de Dios.

Cuando oramos, ayunamos y además ponemos en las manos de Dios nuestros planes, Dios es capaz de transformar las malas noticias en oportunidades para dejar ver Su poder y derramar Su bendición.

Oremos para que Dios nos use para reedificar su iglesia y la sociedad en que vivimos.

jueves, agosto 06, 2009

40 días de oración y ayuno – día 16

!Encontrado!

Hace unos días me puse a buscar algo valioso e importante, después de un par de horas de búsqueda infructuosa, desistí. Continué con la búsqueda dos días después, sin resultado. Entonces tuve que compartir mi preocupación con la familia. Un tercer intento con resultados negativos me dejó muy frustrado, revisamos cajones ,rincones, los lugares más probables y nada.

Una noche leí el pasaje de 1 Samuel 9, cuando Saúl sale a buscar unas asnas que se le habían perdido a su padre. Saúl no era aún el rey de Israel, pero Dios ya había hablado a Samuel de sus planes. Saúl fue de un lugar a otro y no logró encontrar las asnas, estaba a punto de rendirse y regresar a casa (1 Sam 9:5) pero un criado le dice que cerca del lugar había un vidente, que sería buena idea hacer un intento más. (1 Sam 9:6)

Samuel se encuentra con Saúl y le dice: … En cuanto a las asnas que se te perdieron hace tres días, no te preocupes por ellas porque ya las han encontrado. Además, todo lo más deseable de Israel será para ti y para tu familia. (1Sa 9:20). Me sentí muy arrepentido de estar buscando sin haber preguntado a Dios así que oré diciéndole a Dios. “Si tu sabes donde está lo que busco, dame la seguridad que ha sido encontrado”, y dejé de buscar.

Pasaron dos días y hoy mi esposa me dice por teléfono que había encontrado lo que buscaba, yo solo le contesté “! ya se encontraron las asnas !” en un principio no entendió de qué hablaba entonces le conté lo había leído en la Biblia y como Dios había respondido.

Esto confirma una vez más mi fe en la oración y la Palabra de Dios que se cumple, tal como él lo promete. Tu también puedes confiar en que Dios tiene control de todo lo que sucede contigo.

Oración: Gracias Dios por encontrar lo que se me había perdido.

miércoles, agosto 05, 2009

40 días de oración y ayuno-día 15

Sabiduría

La sabiduría es una característica de la persona renovada en Cristo.

En el libro de proverbios, el escritor pone a la sabiduría en un lugar especial y dice que adquirir sabiduría era el propósito del libro ( Prov 1:2) , que el principio de la sabiduría estaba en el temor a Dios (Prov 1:7), además la sabiduría hablaba reclamando a los simples su simpleza, y muchos otros aspectos acerca de esta cualidad.

En su carta a los Romanos, el apóstol Pablo escribe “ …pero quiero que sean sabios para lo bueno e inocentes para lo malo. Y el Dios de paz aplastará pronto a Satanás debajo de vuestros pies” (Rom 16:19-20)

¿Queremos ver derrotado al enemigo de nuestra almas? Busquemos la sabiduría que proviene del temor a Dios.

Oremos pidiendo sabiduría para lo bueno e inocencia para lo malo.

martes, agosto 04, 2009

40 días de oración y ayuno- día 14

Luz

Ayer “se fue la luz” (como decimos coloquialmente) no hubiera sido mayor problema excepto que eran casi las 7.00 de la noche; por casi dos horas estuvimos sumidos en oscuridad, mirando como la luz del sol era vencida por las tinieblas de la noche.

Buscamos velas, lámparas de pilas y veladoras, pero no podíamos con tanta oscuridad. Apenas alumbrados por unas velas cenamos en familia.

Finalmente, mientras comentábamos las condiciones del “apagón” la luz regresó! y con ello la normalidad de la vida…

¿Y si esa fuera la condición de la humanidad en que vivimos? Mientras unos viven en luz otros sobreviven en medio de las tinieblas del pecado, ya no extrañan a la luz, porque no hay luz en sus vidas. “ Pues como ellos no creen, el dios de este mundo los ha hecho ciegos de entendimiento, para que no vean la brillante luz del evangelio del Cristo glorioso, imagen viva de Dios.” 2Co 4:4

Mientras Jesús estuvo en este mundo él fue la luz (Juan 9:15) pero después encargó a sus discípulos ser la luz del mundo (Mateo 5:14).

En estos días de oración y ayuno oremos porque nuestra luz –vida y testimonio- siga brillando en medio de las tinieblas de este mundo. “Del mismo modo, procuren ustedes que su luz brille delante de la gente, para que, viendo el bien que ustedes hacen, todos alaben a su Padre que está en el cielo”.Mat 5:16 

lunes, agosto 03, 2009

40 días de oración y ayuno-día 13

Preocupación

La preocupación puede ocupar todo tu pensamiento y en muchos casos puede inutilizar a las personas. Cualquier cosa puede preocuparnos, nuestra salud, nuestra economía, el futuro, etc.

Algunos piensan que preocuparse es pecado, tal vez no es en si un pecado pero si puede hacerte pecar, cuando dejas que las preocupaciones invadan tu mente al punto de olvidarte de Dios.

Jesús animó a sus discípulos a no preocuparse por cosas como el vestido o la comida: “Por eso os digo, no os preocupéis por vuestra vida, qué comeréis o qué beberéis; ni por vuestro cuerpo, qué vestiréis. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que la ropa?” Mateo 6:25

Las preocupaciones también pueden ser distractores, sobre todo cuando estás orando y ayunando, por eso no dejes que las preocupaciones llenen tu cabeza, por el contrario, toma tiempo para agradecer a Dios por lo que tienes y deja que él se haga cargo por lo que aún no tienes.

Oración: Toma Señor mis preocupaciones y hazte cargo de ellas.

domingo, agosto 02, 2009

40 días de oración y ayuno-día 12

Ayuda

Cuando el Rey Josafat se enfrentó a una de las mayores crisis de su vida, sintió miedo, pero no lo pensó dos veces, lo primero que hizo fue  buscar a Dios y luego proclamar ayuno para pedir la ayuda de Dios. (2 Crónicas 20:3)

Todo el pueblo de Judá, niño y adultos  se reunieron en el templo para buscar al Señor; Josafat se pone en pié en medio de la iglesia y hace una oración reconociendo el Señorío de Dios, pidiendo su intervención en la crisis y aceptando: “no tenemos fuerzas”

“Oh Dios nuestro, ¿no los juzgarás? Porque no tenemos fuerza alguna delante de esta gran multitud que viene contra nosotros, y no sabemos qué hacer; pero nuestros ojos están vueltos hacia ti.” (2Cr 20:12) ¿Hay esa actitud en nosotros en momentos de crisis?

Dios respondió a la oración y ayuno. Les dio una promesa a través de uno de los levitas: y dijo: .."No temáis, ni os acobardéis delante de esta gran multitud, porque la batalla no es vuestra, sino de Dios. (2Cr 20:15), aún más les da instrucciones: "No necesitáis pelear en esta batalla; apostaos y estad quietos, y ved la salvación del SEÑOR con vosotros, oh Judá y Jerusalén." No temáis ni os acobardéis; salid mañana al encuentro de ellos porque el SEÑOR está con vosotros. (2Cr 20:17)

Cuando en oración y ayuno reconocemos nuestra necesidad de ayuda, Dios responde con todo su poder y pelea por nosotros. Amen

sábado, agosto 01, 2009

40 días de oración y ayuno- día 11

Prueba

¿Te consideras afortunado por estar pasando por pruebas? La mayoría de nosotros  no consideraríamos la enfermedad y las dificultades como algo bueno, pero en el plan de Dios, las pruebas tienen un propósito: prepararnos para algo grande.

El apóstol Santiago escribe: “Bienaventurado el hombre que persevera bajo la prueba, porque una vez que ha sido aprobado, recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que le aman”.  (Santiago 1:12) La palabra bienaventurado puede entenderse como afortunado, dichoso, bendecido. asi que la prueba en manos de Dios nos ayuda a crecer y fortalecernos.

En estos días de oración y ayuno es posible que te enfrentes a prueba de fe, puede ser una enfermedad (tuya o de alguien cercano a ti) , una tentación, un tribulación, cualquiera que sea la forma, la prueba está ahí para nuestro bienestar.

 

Oración: Señor, fortaléceme en medio de la dificultad.